Tanto
la definición de calidad como los procesos y procedimientos para
lograrla son perfectamente aplicables cuando se habla de educación. Es
muy notorio que cada día las autoridades gubernamentales y la sociedad exigen mayor calidad en la educación impartida por las
instituciones educativas de todos los niveles, desde el inicial hasta el
superior.
La educación tiene como propósito la formación del hombre en su aspecto técnico y humanístico. Quiere decir esto que lo que se persigue no es solo formar un individuo capaz de enfrentar con inteligencia los problemas de la vida real dándole soluciones efectivas y concretas a los mismo utilizando o desarrollando la tecnología más adecuada a las necesidades, sino también que ese individuo esté preparado para entender a sus semejantes y vivir en sociedad, con una conducta basada en los más nobles principios morales. La educación debe estar encaminada hacia la formación integral del hombre. Para alcanzar dicha formación integral es imprescindible una educación de calidad. La educación de calidad tiene diversos significados además de muchos métodos y formas para alcanzarla.
Los modelos educativos de calidad implican mejora continua, para que los procesos de calidad se logren, se requiere de constantes cambios en el funcionamiento de los centros educativos, claro está que dichos cambios deben ser bien planificados, ya que no siempre cambiar implica mayor calidad.
La calidad no sólo exige cambio para la mejora sino búsqueda de nuevas alternativas, es decir nuevas formas de pensar y accionar. La innovación lleva a cambios pero más sustantivos. Se realizan aquí unas breves consideraciones para caracterizar la innovación, por su especial relevancia en la calidad de las organizaciones y, en consecuencia, de los centros educativos. Cuando hablamos de innovación debemos ver más allá, muchas personas piensan que innovar es hacer cosas sin límitaciones, sin seguir reglas, eliminando la burocracia, pero lo cierto es que esta definición corresponde más a la creatividad, innovación es mucho más que eso, consiste en dar un uso provechoso a esta creatividad, utilizar los recursos creados y adaptarlos a las necesidades de calidad que se exige en nuestros días.
La innovación precisa acciones en una línea renovadora con actitud constructiva, acorde con nuevas demandas y cambios previsibles para lograr adelantarse en las respuestas. Todo ello se traducirá en nuevas formas de pensamiento, en nuevas ideas y, en consecuencia, en nuevas formas de hacer las cosas, nuevos métodos y prácticas pedagógicas, nuevos modelos, nuevos recursos, etc.
La educación tiene como propósito la formación del hombre en su aspecto técnico y humanístico. Quiere decir esto que lo que se persigue no es solo formar un individuo capaz de enfrentar con inteligencia los problemas de la vida real dándole soluciones efectivas y concretas a los mismo utilizando o desarrollando la tecnología más adecuada a las necesidades, sino también que ese individuo esté preparado para entender a sus semejantes y vivir en sociedad, con una conducta basada en los más nobles principios morales. La educación debe estar encaminada hacia la formación integral del hombre. Para alcanzar dicha formación integral es imprescindible una educación de calidad. La educación de calidad tiene diversos significados además de muchos métodos y formas para alcanzarla.
Los modelos educativos de calidad implican mejora continua, para que los procesos de calidad se logren, se requiere de constantes cambios en el funcionamiento de los centros educativos, claro está que dichos cambios deben ser bien planificados, ya que no siempre cambiar implica mayor calidad.
La calidad no sólo exige cambio para la mejora sino búsqueda de nuevas alternativas, es decir nuevas formas de pensar y accionar. La innovación lleva a cambios pero más sustantivos. Se realizan aquí unas breves consideraciones para caracterizar la innovación, por su especial relevancia en la calidad de las organizaciones y, en consecuencia, de los centros educativos. Cuando hablamos de innovación debemos ver más allá, muchas personas piensan que innovar es hacer cosas sin límitaciones, sin seguir reglas, eliminando la burocracia, pero lo cierto es que esta definición corresponde más a la creatividad, innovación es mucho más que eso, consiste en dar un uso provechoso a esta creatividad, utilizar los recursos creados y adaptarlos a las necesidades de calidad que se exige en nuestros días.
La innovación precisa acciones en una línea renovadora con actitud constructiva, acorde con nuevas demandas y cambios previsibles para lograr adelantarse en las respuestas. Todo ello se traducirá en nuevas formas de pensamiento, en nuevas ideas y, en consecuencia, en nuevas formas de hacer las cosas, nuevos métodos y prácticas pedagógicas, nuevos modelos, nuevos recursos, etc.
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